nomadas digitales

Trabajar para el mundo desde un nuevo espacio rural de coworking y coliving

Eventos
El pasado 1 de mayo, La Toza Coworking/Coliving, en Cabrero, Valle del Jerte, acogió la jornada “Conectando mundo y comarca”, un encuentro de la Red de Espacios de Coworking de Extremadura que sirvió para presentar este nuevo espacio orientado a nómadas digitales, profesionales en remoto y personas que buscan desarrollar su actividad desde entornos rurales con calidad de vida, comunidad y conexión con la naturaleza.

El evento reunió a la comunidad del Valle del Jerte con el objetivo de reivindicar cómo los territorios rurales pueden abrirse a nuevas formas de habitar, trabajar y relacionarse con el mundo sin perder su identidad. Una jornada que permitió mirar la comarca no solo como paisaje o destino, sino también como un lugar desde el que crear, emprender y proyectarse hacia fuera.

El encuentro supuso también la puesta de largo de La Toza, un proyecto que nace con la vocación de convertirse en un punto de encuentro para profesionales en remoto, personas creativas y proyectos que buscan combinar trabajo, convivencia y arraigo territorial desde el corazón del Valle del Jerte.

Uno de los momentos más emocionantes de la jornada fue comprobar el resultado del esfuerzo realizado por sus emprendedoras para rehabilitar este lugar y convertirlo en un espacio con alma. Un proyecto que no solo recupera un inmueble, sino que propone una nueva manera de entender el desarrollo rural: atraer talento, generar conexiones y demostrar que también desde un pueblo se puede trabajar para cualquier parte del mundo.

 

Durante el encuentro, los primeros habitantes de La Toza compartieron su experiencia como nómadas digitales. Sus testimonios permitieron conocer cómo es su día a día: personas que trabajan para proyectos, empresas o clientes internacionales, pero que han elegido vivir desde un entorno más cercano, tranquilo y vinculado a los ritmos de la comarca.

Esa fue una de las ideas más potentes de la sesión: hoy el territorio ya no se define únicamente por la distancia a los grandes centros urbanos, sino por su capacidad para ofrecer conectividad, sentido de comunidad y una forma de vida más humana. El Valle del Jerte aparece así como un lugar desde el que mirar al mundo sin renunciar a lo cercano.

La jornada también permitió reflexionar sobre el papel que pueden jugar los espacios de coworking y coliving en la transformación territorial. No se trata únicamente de ofrecer mesas de trabajo o alojamiento, sino de crear entornos donde puedan cruzarse personas, ideas, culturas y oportunidades. Espacios capaces de atraer nuevas miradas y, al mismo tiempo, conectar con quienes ya viven, trabajan y emprenden en la comarca.

 

coworking rural

 

 

En este sentido, “Conectando mundo y comarca” puso sobre la mesa una visión inspiradora: los espacios rurales pueden ser lugares de innovación, creatividad y futuro cuando se construyen desde la colaboración, la identidad local y la apertura al mundo.

La Toza nace así como un proyecto que une dos realidades que ya no tienen por qué estar separadas: la posibilidad de trabajar globalmente y la decisión de vivir desde lo cercano. Una propuesta que invita a imaginar Extremadura como un territorio desde el que compartir conocimiento, generar comunidad y construir nuevas formas de vida y trabajo.

 
 

Un instrumento para articular una nueva cultura empresarial, basada en la colaboración y el desarrollo sostenible

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